Firma un contrato contigo mismo

Thanks to  @MariHelinT  for making this photo available freely on  @unsplash

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Qué es...

Cuando te decides a emprender es adecuado que limites el tiempo de prueba inicial. Eso no significa que apuestes por el proyecto de forma limitada. Este “contrato” te ayudará mantener la calma y a definir lo que significa éxito en términos de hitos alcanzados y primeros ingresos.

 

Cuándo utilizarla

Si te lanzas a montar una startup, arrancas con un proceso de formación y desarrollo personal increíble. Pero sólo habrá valido la pena, si no se convierte en una sensación de culpabilidad y pérdida de tiempo. Y eso implica necesariamente que controles y establezcas un tiempo finito para el intento.

 

Pasos para implementarla

Completa el formulario y suscríbete, para acceder a la plantilla de contrato que he subido a Google Drive:

Podrás descargarte este recurso, no te arrepentiras y si te gusta recibirás otras heramientas a medida que vaya actualizando esta web y vaya escribiendo el libro. ¡Te será muy útil! NOTA: Jamás compartiré tu email con nadie.

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Por la ley RGPD has de confirmarme explícitamente que quieres suscribirte

Una vez que tengas la plantilla, realiza las siguientes acciones:

1. Completa los datos principales de la carátula

Aparte de tu nombre y los datos identificativos como cualquier contrato, has de tener ya un título o nombre de proyecto y una fecha de arranque. Completa tu contrato con esto.

2. Busca a dos tutores

Encuentra al menos a dos personas de plena confianza y que creas que te pueden ayudar, con ellas vas a compartir este contrato personal. Busca profesionales cercanos y que consideras que tienen conocimientos valiosos para ti como por ejemplo que conozcan el sector en donde quieres emprender, que sean expertos en la tecnología sobre la que vas a trabajar, o que disponen de conocimientos de marketing y/o finanzas. Dado que serán personas que quieren lo mejor para ti, estarán interesados en el resultado de tu proyecto y por ello te preguntarán a menudo. Estas personas serán una especie de “guardianes” de tu contrato y tendrán por función ayudarte en la medida de sus posibilidades y te recordarán, a medida que pasa el tiempo, tu propio compromiso.

3. Determina el indicador de éxito

¿Cuántas ventas quieres alcanzar inicialmente? Trabaja en órdenes de magnitud (10, 100, 1000) y establece el criterio de mínimos ingresos a tres años que quieres conseguir gracias a tu proyecto. Una vez que tengas ese objetivo, divide el importe para calcular los ingresos mensuales promedio, sin tener en cuenta otros factores que pueden afectar como la estacionalidad del negocio. Este umbral es un indicador de éxito que te será útil de cara a validar si el modelo de negocio que has montado es adecuado. NOTA: este es un consejo que no me he sacado de la manga, lo dice Ash Maurya en su último libro, Scaling Lean.

Plantéate como objetivo que para alcanzar esos ingresos (o al menos acercarte considerablemente) has de empezar a cobrar antes de 6 meses, y lo vas a poner en tu contrato para inspirarte y para proyectarte hacia esa realidad. Aunque sólo te acompañe cuatro meses, verás como empiezas a obtener los primeros ingresos.

4. Metas e hitos intermedios y fechas de revisión

Date cuenta de que esta cláusula es la más importante de tu contrato. He redactado para ti lo que vas a alcanzar en cuatro meses si sigues el proceso que te propongo en el libro. Si crees adecuado modificarlo, hazlo, pero lo que quiero que te entiendas es que has de coger ritmo. Y por ello cada 15 días tienes un objetivo claro que alcanzar.

En cuanto a las fechas de revisión con los tutores, lo dejo a tu elección, aunque mi recomendación es que no dejes pasar más de un mes sin hablar con ellos. Y por supuesto, si ves que avanzas ¡llámales para celebrarlo!

 

Consejos

  • Encuentra a Tutores válidos: no todas las personas valen. Tus familiares están demasiado implicados para exigirte nada, y un desconocido no es alguien del que puedas confiar. Busca gente que te conozca pero que no sea de tu círculo más cercano y con las que puedas desarrollar una relación de confianza. Pueden ser compañeros de vida o del trabajo anterior o del entorno en donde vas a emprender. Personas que te hayan demostrado una ética correcta y que disponga de conocimientos valiosos para ti. No cojas a dos personas similares, selecciona diferentes profesionales o de diferentes áreas funcionales y que cada uno te aporte cosas diferentes.

  • Selecciona a tutores preparados: El buen tutor sabe hacer las preguntas pertinentes para hacerte pensar, y no juzgar tu proyecto. Verifica que no sean demasiado charlatanes y que sepan escuchar, aunque también que te den buenos consejos. No hace falta que sean tutores especializados, que tengan conocimientos en coaching, mentoring o que sean Advisors de estrategia y negocios, aunque si conocen el mundillo del emprendimiento, mejor. Ten en cuenta que lo ideal es que haya “matching” o encaje entre los dos (emprendedor – tutor), así que deja también que el potencial tutor te evalúe. Cuéntale tu proyecto, que se emocione contigo, que le guste, y que sienta que te quiere ayudar.

  • Las sesiones de tutoría: Ten en cuenta que esta actividad no es remunerada (a menos que no hayas entrado en un buen programa de aceleración y/o emprendimiento), así que sé generoso e invítales a tomar algo cuando quedes con ellos. Las sesiones serán informales pero valiosas si ellos son las personas adecuadas. Puedes hacerlas individualmente o de forma conjunta, si no se conocen, mejor de forma separada. Personalmente creo que es mejor que mantengas dos sesiones diferentes, que les envíes tu mismo la convocatoria explicándoles brevemente de qué quieres hablar, y que intentes que la sesión no se alargue demasiado. Un par de horas estará bien. Cuando termines la reunión anota los puntos que te hayan parecido interesantes y sobre todo define los próximos pasos que vas a hacer.

  • Cuida al tutor: Recuerda que el tutor no tiene ninguna obligación de trabajar para ti, ni patrocinarte de ninguna manera. Cuida de la relación a lo largo de estos cuatro meses y verás que con el tiempo, se conviete en algo especial para tí. Habréis compartido una experiencia que sin duda es enriquecedora para los dos. Además el compromiso que adquirís es entre dos personas por lo tanto piensa que la confidencialidad en necesaria en ambos sentidos: ha de haber un acuerdo de confidencialidad mutuo.

 

Más información

Post Aceleración de proyectos emprendedores, porqué es tan difícil hacerlo bien.

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